febrero 27, 2018

Un maratón por los bebés prematuros

Desde que nuestra hija mayor, Anna, nació prematura en el Hospital MaternoInfantil Vall d’Hebron, ahora hace trece años, hemos sido muy sensibles con las noticias sobre bebés prematuros.

Entrevistamos a Jaume Fernández (Barcelona, 1967), padre de Anna que nació prematura en la Vall d’Hebron hace 13 años y de Clara. Jaume es geógrafo y trabaja en el ámbito de los servicios editoriales, la comunicación y los estudios territoriales. Aficionado a la montaña y a las carreras de fondo desde hace más de 30 años, ha completado 15 maratones y cerca de 100 medias maratones.

¿Cómo te enteras de la campaña “Contigo, como en casa”?

A través de las redes sociales. Cuando se inició la campaña, en casa empezamos a comentar esta iniciativa. Desde que nuestra hija mayor, Anna, nació prematura en el Hospital MaternoInfantil Vall d’Hebron ahora hace casi trece años, hemos sido muy sensibles a las noticias sobre bebés prematuros.

¿Por qué decides dar apoyo?

Con la historia de Álvaro nos reconocimos por la experiencia que vivimos con Anna. Ella nació en 2005 con 28 semanas y un peso de 560 gramos. Que saliera adelante se podría calificar como de milagro, no obstante, cuando menos, es lo primero que te viene a la cabeza y que muchas personas nos han dicho. Pero más bien fue gracias a la profesionalidad del personal sanitario de neonatología y al entorno que le ofrecimos.

Recibimos mucho durante los tres meses que Anna estuvo en Vall d’Hebron y en las revisiones, que siguió hasta los cinco años. La gratitud que nos generó aquella experiencia aflora ahora y no hemos dudado al hacer nuestra la causa del proyecto “Contigo, como en casa”.

¿Cuál es tu vinculación con Vall d’Hebron y concretamente con el servicio de neonatología?

Anna nació prematura en marzo de 2005. Un mes antes se determinó que era un embarazo de riesgo y la madre, Marga, ingresó para hacer reposo y seguir la evolución diaria del crecimiento de la niña.

Aquello fue un golpe muy duro, por la incertidumbre y el miedo. Nunca estás bastante preparado para afrontar estas situaciones. En el hospital encontramos excelentes profesionales que nos transmitieron mucha confianza que fue clave, junto con la actitud vital de la madre, Marga. Nos conjuramos para vivir el día en día con las mínimas desazones posibles. Era lo mejor que podíamos hacer por Anna,  a pesar de la dificultad: ofrecer la calma porque ella pudiera luchar su día a día.

Después de nacer, Anna estuvo tres meses de hospitalizada. Pequeña como era, tenía que permanecer en la UCI de neonatos hasta ganar peso y madurar todo lo que no había podido crecer al vientre materno. En la UCI sólo podíamos entrar los padres durante las horas de visita, mañanas y tardes. El acompañamiento de enfermeras y médicos fue muy importante. Se lamentaban que el espacio y las condiciones no fueran las más adecuadas, y que el tiempo de visitas fuera escaso. Aun así, facilitaron que alargáramos los ratos que estábamos con ella haciendo el canguro o cuando la bañábamos. Pero esta dedicación personal e íntima, habría sido más completa con un espacio mejor condicionado.

¿Crees que con un nuevo servicio de neonatología tu estancia en Vall d’Hebron habría sido diferente?

Las condiciones en qué estuvimos fueron las mejores posibles en aquel momento, el 2005. Nos consta que con los años se han mejorado los espacios. Las atenciones especiales que requieren los bebés prematuros se tienen que poder dar en condiciones óptimas para favorecer su bienestar y desarrollo. De hecho, si no hay ninguna complicación médica, los prematuros tendrían que poder recibir los mismos estímulos que un bebé nacido a término en su casa, y las madres y padres, también, por supuesto. El lema de la campaña lo dice todo: “Contigo, como en casa”.

¿Crees que la sociedad está bastante concienciada con las necesidades de los neonatos y de sus familias?

Cómo pasaba en su momento con enfermedades como el cáncer, o pasa con otras enfermedades minoritarias, hasta que no te tocan de cerca no te impactan de manera importante, a no ser que tengas una vinculación profesional.

Campañas como “Contigo, como en casa” ayudan a visualizar el día a día que tienen que afrontar las familias con bebés prematuros. Deseo que además de hacer posible el nuevo Centro de Neonatología Avanzada, más personas comprendan las necesidades de los bebés prematuros y de sus familias, y que también sirva para dar reconocimiento a la tarea de los profesionales de las unidades de neonatología.

¿Por qué dar visibilidad a la campaña corriendo un maratón? 

Correr es lo que vehicula mi reto. Si fuera fotógrafo, quizás haría una subasta de fotografías para recoger dinero, o si fuera cocinero, organizaría comidas solidarias, no lo sé. En este caso el maratón de Barcelona lo facilita porque desde hace años promueve que los participantes se planteen  retos solidarios junto con el reto deportivo que supone correr un maratón. Deporte y solidaridad van de la mano muy a menudo, lo podemos ver cada vez más en nuestra casa, a pesar de que en muchos países es ya habitual desde hace años.

Ha sido fácil para mí unir la motivación para preparar el maratón y la implicación con el proyecto “Contigo, como en casa”, y de aquí ha salido el reto “Un maratón por los bebés prematuros”. Me gusta asumir los dos retos a la vez.

¿Es tu primer maratón?

Hasta hoy he participado en diecisiete maratones, de las cuales he completado quince. Correr es una afición que me viene de lejos.

¿Con qué motivación afrontas este reto?

El reto tiene dos motivaciones principales, la deportiva y la solidaria. Correr el maratón este 2018 me motiva de manera especial porque hará 30 años que completé mi primer maratón. En cuanto al reto solidario, es contribuir a hacer posible el nuevo Centro de Neonatología Avanzada. Me he propuesto recoger 1.500€ a través de la plataforma migranodearena.org. Las dos motivaciones suman. De todas maneras, si no fueran estas, serían otras: mejorar la marca personal, acabarla… Cuando una cosa te gusta lo más fácil es encontrar excusas y transformarlas en motivación.

¿Cómo te estás preparando para poder lograr el reto?

La parte deportiva del reto la tengo bastante experimentada, cómo he comentado no es el primer maratón que correré. Para superar los 42,195 km de la carrera, hay que entrenar, salir a correr y marcarse pequeños objetivos alcanzables a corto plazo, semana a semana, como por ejemplo una carrera o una tirada larga, e ir viendo como el cuerpo se adapta a lo que le exigimos. Esto no es garantía de poder acabar el maratón, pero hay que prepararse para salir a correr con confianza. El gran reto es entrenar y la recompensa es disfrutar corriendo el día del maratón.

En cuanto a la parte solidaria, no tengo experiencia en proyectos de crowfunding, pero si en la comunicación de causas solidarias, como por ejemplo la campaña del Gran Recapte que impulsan los Bancos de los Alimentos, donde colaboro en tareas de apoyo a la comunicación y gestión de redes sociales.

A través de las redes sociales, sobre todo Twitter, difundo el reto “Un maratón por los bebés prematuros”, interactúo con las personas que se hacen eco, genero contenidos relacionados con correr y la preparación del maratón, etc. Y, como en el caso del maratón, me propongo retos semana a semana, para conseguir llegar a más personas.